La Casa León y Castillo inaugura una muestra que descubre la faceta como dibujante del pintor José Arencibia Gil

08 jul 2014

Gestionada en Telde por el Cabildo de Gran Canaria, la Casa Museo León y Castillo (calle León y Castillo, 43-45) inaugura este martes (20.00 horas) la exposición ‘El dibujo en la obra de José Arencibia Gil', que muestra al público la importancia del dibujo en el contexto de la producción plástica de este creador grancanario cuya estética se mantuvo cercana a la tradición costumbrista y a la estética popular.

Este año se cumple la centuria del nacimiento de Arencibia Gil, que falleció con 56 años en plena madurez artística y practicando un arte con el que se permitió la licencia de permanecer al margen de movimientos de vanguardia que, como el indigenismo o el surrealismo, se dieron en la Canarias de los años cincuenta y sesenta del siglo pasado.

Por este motivo, el museo teldense dependiente del área de Cultura, Patrimonio Histórico y Museos del Cabildo grancanario, que coordina Larry Álvarez, ha impulsado esta muestra monográficamente dedicada a descubrir la faceta como dibujante de José Arencibia Gil, en la que se exhiben medio centenar de obras, la mayor parte de ellas realizadas sobre papel y cartón por el artista.

La inauguración de la muestra será también el marco para la celebración de una mesa redonda en torno a la figura personal y artística de José Arencibia Gil y en la que intervendrán José Arencibia Betancor, hijo del artista, y Antonio González Padrón, director de la Casa-Museo León y Castillo.

Varios apartados. La exposición, que permanecerá abierta en la Casa Museo León y Castillo de Telde hasta el próximo día 10 de agosto, exhibe asimismo fotografías, diferentes documentos de la vida personal y profesional de Arencibia Gil, así como sus materiales de trabajo, desde las paletas de madera a sus pinceles, colores y tubos de pintura, en un intento por establecer un diálogo cercano con el espectador, al que se le propone reinterpretar la vida y obra de este artista integral.

Articulada en varios apartados, la muestra dedicada a José Arencibia Gil deja claro su innata habilidad para el retrato individual y el arte de la caricatura que puede comprobarse en algunas obras expuestas, en las que se aprecia la rapidez en la ejecución y su depurada técnica. También se agrupan en la muestra distintos dibujos y bocetos de temática religiosa, la mayor parte relacionados con el estudio previo a diversos trabajos encargados al artista por varias  parroquias de la isla de Gran Canaria. El dibujo técnico aplicado al diseño de edificios y  mobiliario de interior agrupa otro pequeño conjunto de obras exhibidas que testimonian la variedad creativa del artista. El gusto por el paisaje previamente dibujado al natural muestra una línea costumbrista practicada por Gil, destacando sobremanera el paisaje grancanario caracterizado por el detalle, con colores y tonalidades muy definidos.

El dibujo en la obra de José Arencibia Gil ha sido una disciplina artística por la que siempre se le ha reconocido gracias a sus aportaciones en el ámbito del diseño, el retrato, la caricatura, el paisaje o la pintura mural. Sus composiciones parten de una ortodoxia academicista que tiene como punto de referencia la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando de los años treinta, en la que se formó. A lo largo de los 26 años que se dedicó a la pintura, Arencibia Gil dejó patente el claro dominio del dibujo y del color, lo que le permitió desarrollar diversas técnicas desde el óleo –sobre lienzo, tabla, arpillera-, la acuarela, el carboncillo, el pastel, la encáustica, el temple, cultivando tanto la pintura mural como la de caballete.

Nacido en Las Palmas de Gran Canaria el 4 de agosto de 1914 y fallecido en la ciudad de Telde en 1968, José Arencibia Gil fue un destacado pintor y escultor que también ejerció como profesor en el Instituto Técnico Laboral de Telde, perteneciendo a la plantilla inicial de este centro desde su fundación hasta el día de su fallecimiento. De ideas liberales, Arencibia fue un hombre alegre y jovial, además de un gran artista que sembró en varias generaciones de alumnos el amor por la pintura y el dibujo.

Hoy, ese instituto se ha transformado en un centro de Bachillerato que lleva el nombre del pintor y en su secretaría se puede admirar un extenso mural realizado por Gil que habla de la evolución de la industria y el comercio en la ciudad de los Faycanes.

La Guerra Civil sorprende al artista en Madrid, que se enrola en el ejército republicano donde alcanza la graduación de alférez. Esta etapa marcó violentamente su vida. Finalizada la Guerra Civil y una vez que regresa a Canarias, comienza su extensa obra pictórica que en su mayoría es de temas religiosos en las iglesias de Arucas, Gáldar y Telde.

Arencibia toca también con cierta frecuencia el paisaje canario y momentos de la vida cotidiana de campesinos o marinos. No fue muy prolífera su obra en retratos, si bien dejó una gran colección de caricaturas de personajes populares del municipio, dominando con gran maestría la proyección de la luz y los claroscuros.

También desarrolló una gran labor en la confección de planos para edificios oficiales, iglesias y plazas. Diseñó además el escudo heráldico de la ciudad de Telde -no aprobado- y varias esculturas en ornamentos públicos. Su inesperado fallecimiento en enero de 1968 causó honda impresión en el mundo cultural y social de la isla de Gran Canaria en general y de Telde en particular.

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El pintor José Arencibia Gil
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